Dislexia y Disgrafía son trastornos del aprendizaje que afectan a miles de niños.Basándonos en los últimos hallazgos de las neurociencias cognitivas y la neuropsicología pediátrica, en este artículo pilar desgranaremos qué ocurre exactamente en el cerebro cuando aprender a leer y escribir se convierte en un desafío de proporciones gigantescas.
1. ¿Qué son los Trastornos Específicos del Aprendizaje?
En el ámbito de la neuropsicología clínica, definimos el Trastorno Específico del Aprendizaje como una alteración neurobiológica que afecta a la capacidad del cerebro para percibir o procesar información verbal o no verbal de manera eficiente y precisaLa Dislexia y Disgrafía son ejemplos típicos de estos trastornos que afectan tanto a la lectura como a la escritura..
Esta condición se manifiesta en la etapa escolar y afecta a áreas muy concretas (lectura, escritura o matemáticas), existiendo un rendimiento significativamente inferior al esperado para la edad cronológica del niño, su nivel de inteligencia (que es normal o superior) y su grado de escolaridad.
El Cerebro en la Dislexia y la Disgrafía
Para entender la dificultad en la lectura (conocida comúnmente como dislexia), primero debemos entender cómo aprende a leer un cerebro sano. La neurociencia cognitiva moderna, con investigadores de referencia como Stanislas Dehaene, nos ha revelado un hecho fascinante: el ser humano no nace con un cerebro programado para leer.
A diferencia del lenguaje oral, que es innato, la invención de la escritura es demasiado reciente en nuestra historia evolutiva. Por tanto, para aprender a leer, nuestro cerebro tiene que realizar un «reciclaje neuronal».
La Caja de Letras del Cerebro
Durante el aprendizaje de la lectura, el cerebro infantil «secuestra» o recicla una región específica de la corteza visual, situada en la región occípito-temporal del hemisferio izquierdo. Esta zona, originalmente diseñada para reconocer objetos, rostros y formas de la naturaleza, se especializa en reconocer las formas de las letras y las palabras, conectándose rápidamente con las áreas del lenguaje hablado (fonología y semántica).
¿Qué falla en la Dislexia?
En los niños con dislexia, este proceso de «reciclaje» encuentra obstáculos. La evaluación neuropsicológica y los estudios de neuroimagen revelan que el problema subyacente central suele ser un déficit en la conciencia fonológica. El cerebro disléxico presenta dificultades para fragmentar el lenguaje hablado en sus sonidos más pequeños (los fonemas) y asociarlos de forma fluida y automática con sus correspondientes letras (los grafemas). La ruta neuronal se vuelve ineficiente, lenta y requiere de un enorme consumo de energía y atención, lo que agota al niño.

3. Trastornos de la Expresión Escrita: Disgrafía y Disortografía
Las dificultades con la escritura rara vez vienen solas y suelen solaparse con las dificultades lectoras. El procesamiento del lenguaje escrito requiere la orquestación de múltiples sistemas cerebrales simultáneos. Podemos dividirlos en dos grandes bloques:
Disortografía: Es la dificultad para transcribir las palabras de forma correcta siguiendo las reglas ortográficas. El niño falla en la conversión fonema-grafema, omitiendo letras, invirtiendo sílabas o uniendo palabras de forma errónea, independientemente de la calidad de su caligrafía.
Disgrafía (dificultades motoras y visuoespaciales): Se relaciona con la alteración en las redes parietales y premotoras. Afecta directamente al acto físico de escribir. Los niños presentan una caligrafía ilegible, un trazo irregular, tensión muscular al agarrar el lápiz y dificultades para organizar el espacio en el papel.
4. El papel crucial de las Funciones Ejecutivas
Un aspecto vital que abordamos en la evaluación neuropsicológica en Santander es la relación directa entre el aprendizaje y las funciones ejecutivas (los procesos de control ubicados en la corteza prefrontal).
La evidencia científica demuestra que los niños con trastornos del aprendizaje (y muy frecuentemente en comorbilidad con el TDAH) presentan déficits en:
- La Memoria de Trabajo (Actualización): Es la capacidad de mantener información en la mente mientras trabajamos con ella. Es vital para leer una frase, recordar cómo empezó y comprender su significado completo.
- La Atención Sostenida y Selectiva: Necesaria para inhibir estímulos irrelevantes y concentrarse en el texto.
- Velocidad de Procesamiento: Una velocidad cognitiva más lenta dificulta la automatización tanto de la lectura como del acto de escribir.
5. Evaluación Neuropsicológica Infantil en Cantabria
No podemos tratar lo que no entendemos de forma individualizada. Un diagnóstico de trastorno del aprendizaje no puede basarse en una simple prueba de lectura. Requiere de una exploración neuropsicológica profunda que determine el perfil cognitivo único del menor.
La metodología clínica incluye la evaluación en Santander de:
- Nivel intelectual (para descartar otras etiologías).
- Procesos atencionales y memoria de trabajo.
- Conciencia fonológica y habilidades lingüísticas.
- Rutas de lectura (léxica/visual y fonológica).
- Impacto emocional (ansiedad, frustración, baja autoestima).
6. Tratamiento y Neurorrehabilitación: La vía de la plasticidad
El objetivo del tratamiento no es «curar» la dislexia (pues es una condición del neurodesarrollo que acompaña a la persona), sino aprovechar la neuroplasticidad infantil para crear rutas cerebrales compensatorias, eficientes y funcionales.
Los tratamientos eficaces, alejados de modas sin evidencia, se centran en:
- Entrenamiento fonológico intensivo: Enseñar explícitamente al cerebro a discriminar sonidos e integrarlos.
- Automatización y fluidez: Prácticas estructuradas para mejorar la velocidad lectora.
- Estimulación de las funciones ejecutivas: Mejorar la atención, la memoria de trabajo y la planificación.
- Acompañamiento emocional: Reconstruir la autoestima del menor, ayudándole a entender cómo funciona su propio cerebro y demostrándole sus fortalezas.
Si percibe que su hijo padece un sufrimiento académico desproporcionado o sosSi percibe que su hijo padece un sufrimiento académico desproporcionado o sospecha de una Dislexia y Disgrafía (trastornos de la lectura o escritura), el tiempo es un factor neuroprotector. Obtener un diagnóstico riguroso y un plan de acción guiado por profesionales en Santander es el primer paso para transformar la frustración en aprendizaje, autonomía y bienestar. Por eso, creemos en un tratamiento personalizado de la dislexia y disgrafía basado en la evidencia científica. Comprende la dislexia y disgrafía como parte integral de los trastornos del neurodesarrollo que requieren una intervención neuropsicológica especializada.
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